martes, 17 de febrero de 2009

El precio

Paz
he tenido unos cuantos dias de paz en estas sombras.

Estas sombras susurrantes
Ávidas de recuerdos incontrolables.
Y de futuros inventados contigo y sin ti.

He estado al borde de llorar
Pero no he llorado..
Paz...
no exactamente paz..
pero esto es todo lo que puedo conseguir
no llorar y fingir que no duele..
no llorar..

Las luces se han ido...
Las estrellas se suicidaron del firmamento el otro dia..
necio aquel que pidio un deseo al verlas caer..
necia yo que queria que no cayeran...

Consegui mi paz en estas sombras..
en estas sombras susurrantes..
avidas de nada..
ávidas de todo..

conseguí una nueva voz en el murmullo nocturno..
donde canto memorias que ahora no se si alguna vez en verdad, pasaron.

Tu sola presencia basta para nublar mi cordura
Para acabar por mi paz..
es como visitar a un preso en su celda
y mirarlo nada más..
no decirle que lo perdonas..
no decirle que no lo abandonas..
nada, solo silencio..

tu silenciosa presencia
que carcome mis sombras murmurantes...

esa presencia que ya no quiero..
pero te rehusas a irte del todo

para que?
Para restregarme a ella en la cara?
Para herirme?
Para destruir la poca paz que consegui?

dice tu presencia que te ignore entonces
que ya estoy grande
que mire a otra parte

como mirar algo más si todo a mi alrededor son sombras
y tu la unica luz?
desaparece
para que mis ojos puedan fundirse con la oscuridad
y las lagrimas que logre contener tanto tiempo me quemen la piel
como ácido...
[sigo pagando las cuentas de los daños ]

Por que no solo te marchas?
si ya eres feliz sin mi
si ella es mejor
si ya tienes tu vida

cual es la necesidad de venir aqui?
NO ES SUFICIENTE CON ESTE SUFRIMIENTO?

No, nunca es suficiente para ti.

Mas mas mas..


Mas dolor.


Y mis sombras comienzan a gritar..
les hiere tu presencia..
se remueven con olas vaporosas de silencios...
quieren comerse unas a otras.
"que se vaya " - dicen- "que se vaya"

pero no, el no se va..

y las sombras gritan y lloran
el sonrie..

sonrie a la masacre.


yo me tiro en una esquina a mirar como la poca paz que había conseguido se desmorona..
[el precio de los daños me digo...., el precio....]

2 comentarios:

Akemi dijo...

Hola Samantha!! Muchas gracias por haberte pasado por mi blog, creí que ya nadie me visitaba porque lo dejé abandonado por mucho tiempo, así que te agradezco que te hayas tomado tu tiempo para comentarme x)!!... y pues, todavía andas depre?? ;__;, te ha pasado algo niña?? algo con tu familia, amigos, novio o lo que sea?? asdfasdf, aún no he leído tus entradas así que no sé si ya lo habrás comentado en tu blog, pero si no lo has hecho al menos dime a mi qué es lo que te pasa que no me gusta que la gente que me rodea y me conoce esté triste ;__;...

En fin, gracias de nuevo por pasarte por mi blog, espero que no tenga que volver a desaparecer tan repentinamente y por tanto tiempo y pueda volver a visitarte más frecuentemente @__@

Que estés muy bien

Leobet Garcia dijo...

DAMA VAMPIRA

Cuéntame de tu noche,
antes de que nos aleje la mañana
y retornes a tu lecho oscuro.
Hoy he sembrado tulipanes
para adornar la mesa
cuando vuelvas por mi cabeza
y todo lo que te apetezca de mí.

Me he tocado en tu ausencia,
sin piedad, he besado tus alas
donde no existe el frío,
he profanado tus senos,
amparado en el roce sobre tus ancas
donde me pierdo como un demente
y vuelvo deshecho.

Abrí tus piernas para oler la sangre,
bebí con delirio en su centro desbordado,
hasta arruinar los suspiros.
Eras otra, distinta en tus gritos,
la estaca en la inmensidad
anunciaba la muerte lenta y fugaz
entre relámpagos y latidos.

Así te sentí, mordiendo mi cuello,
preparando mi inmortalidad
untado en tu esperma
que no dejo de brotar
mientras hubo una estrella
adornando la noche.

¿Dónde andabas?
¿Por qué me dejaste solo
a merced de mis manos,
sudando con los ojos cerrados
un sin fin de locuras y volcanes?

Dejé mi esencia sobre las sábanas,
la señal de mi fatiga, dejé temblores
en mis huesos, hormigueo en mis articulaciones
vencidas.

Sentí tu boca,
la humedad de tus labios
robando en mi erección el brillo,
la rabia de tu lengua roja,
arando mi piel condenada.

Dueña mía, no me faltes,
limitados vivimos con los segundos contados,
la luz nos separa, ven por mi,
hoy que quiero que me toque tu demencia,
elévame en tu magia de sombras,
hunde con descaro tus colmillos,
recrea en mis venas
un concierto de arroyos espesos,
un manantial de manzanas rojas,
una marca en mis pupilas
donde existas por siempre.