miércoles, 26 de enero de 2011

Dreamers Cap. 2

"El hombre/la mujer de tus sueños" ¿Qué tan cierto o real es esto? ¿es sólo idealizar a una persona? ¿o realmente puedes soñarle, conocerle, enamorarte y luego verle un día por la calle y saber que te casarás con él/ella, tendrás sus hijos, envejecerán juntos y toda esa cursilería?
¿Qué tal si el hombre/la mujer de tus sueños es en realidad el de tus pesadillas?


Me desperté exhausta, no había dormido bien, había tenido una pesadilla recurrente con la única diferencia de que ahora Liam aparecía en ella, más bien , al fin distinguía el rostro de quien me perseguía y era él.
Sólo eran tonterías, es por que acaba de conocerle y él realmente me había hecho enojar, nada más.
Mi celular sonaba como loco.
Bueno- dije somnolienta
Sguías dormida- dijo su melodiosa voz- ¿No crees que ya es tarde para eso?
Vi la hora, eran como las 12.
Me costó dormir de nuevo- dije
ok ok - concedió él - ¿te conectarás para hablar?
¿Me das 30 minutos?- dije- tengo que bañarme y comer algo.
30 min - dijo.
30 minutos -confirmé- bye
Colgó.
Después de hablar como 5 o 6 horas con mi novio decidí salir a buscar algo de comer. Cuando regresaba con mi sushi vi a un chico parado en mi puerta.
Hey - dijo Liam sonriendo (parecía que había olvidado lo ocurrido ayer, en verdad era un idiota, o sólo estaba jugando)
Hey - le dije alzando la ceja y buscando mis llaves- ¿Cómo está tu novia?
Fea - dijo riendo- ok, creo que bien no sé no me interesa ...¿qué tal el tuyo?
Fantástico, gracias- dije - ahora después de la fría cortesía, muévete quiero entrar a mi casa.
¿Puedo entrar? - dijo él.
No - dije esperando que se apartara.
No fuiste a la junta de hoy - dijo sin moverse.
Tenía mejores cosas que hacer- dije- mi amiga puede contarme igual.
¿Dormiste bien?-dijo él.
No- dije impaciente, quería comer- ahora apástate, tengo hambre.
¿te espera alguien? - preguntó.
No- contesté.
Entonces no me muevo- agregó riendo.
¡Vale! - grité - puedes pasar, sólo apártate para que pueda comer.
Al abrir la puerta noté algo evidente.
¿Como sabías donde vivo? - dije girando y topándome con su sonrisa.
Despistada ¿eh?- agregó- podría ser un psicópata
Lo eres- sentencié- pero yo soy una psicópata malvada asi que no me asustas.
Hizo un gesto de miedo (sarcástico claro está).
¿Y bien? - pregunté - ¿Cómo es que sabes donde vivo?
Tu amiga me dijo- contestó encogiéndose de hombros.
¿Su?- dije en voz alta extrañada.
Nocreo que tengas más de una asi que si- terminó y entró.
Rápidamente ubicó mi sala y se sentó, exasperada cerré la puerta, caminé a mi sala y me senté en el sillón frente a él, abrí los empaques de mi sushi y separé los palillos de madera.
Aún no me dices que haces aquí- dije tomando un maki y sumergiéndolo en la salsa de soja.
Verte -dijo sonriendo.
¿Quieres? -dije mirándole, estúpidas normas de cortesía.
No me gusta- dijo - la sóla idea de pensar en pescado crudo me da naúseas.
Me reí y el maki cayó salpicando la soja, lo tomé con los palillos aún riendo y me acerqué a él.
No es pescado crudo - dije.
Siempre pareció asi- dijo.
Pues no- agregué - ahora abre la boca
Me miró desconfiado pero me hizo caso, puse el maki en su boca y el lo mordió. Ansiosa esperé un veredicto.
Está rico - dijo extrañado.
Lo sé - dije - si no , no lo comería.
Comimos juntos mientras me ponía al tanto de la junta.
Bueno - dijo después de una hora y algo- debería irme , tengo algo que hacer.
Por un momento olvidé que eras un cretino- dije sonriendo- gracias por lo de la junta y eso - dije sonriendo y levantándome con la intención de guiarlo a la puerta.
Caminó y me tomó por la cintura, me besó.
Me separé.
¿Que demonios fue eso? - dije molesta.
Un beso - contestó- ¿Nunca te habían dado uno antes?
No me refiero a - comencé y luego reaccioné - tu sabes de que hablo! tienes novia, tengo novio ¿Por que demonios me besas?
Por que quizé - dijo encogiéndose de hombros
Te dije que no eras una de esas chicas besas y botas - le grité mientras me limpiaba los labios.
Parece que te acabo de convertir en una- dijo sonriendo de modo molesto- un placer verte.
Estaba tan furiosa que quería llorar.
Hey - dijo mirándome - ¿de verdad no te gustó nada?
Le cerré la puerta en la cara. Tocó, abrí.
¿Qué quieres ? -dije.
Prometo que no es besar y botar - dijo.
Ajá- agregué.
De verdad que no- dijo él- lo prometo.
Comenzó a caminar.
No hagas promesas que no cumplirás!! - le grité. Y luego cerré la puerta.

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