lunes, 18 de abril de 2011

El columpio.


A nadie le dicen de niño que un día la vida nos va a dar una patada y dolerá tanto que no le daremos la espalda nunca más a nadie.
Vida, si pudiera decirte algo sería que no eras como esperaba.
Y tal vez si me pudieras contestar dirías que yo no soy como esperabas que fuera.
Tal vez me querías más dura, más valiente, más inteligente, más capaz de dominar mis emociones.
Pero ni tú estás conforme conmigo ni yo contigo.¿ No podríamos llevar esto en paz?
¿Cuál es tu insistencia de probar que puedo más?
te lo digo, no puedo más.
Caminaba por un montón de calles oscuras y borrosas, mis pasos hacían un eco suave, el silencio me estaba matando... quedarme a solas con mis pensamientos estos días no era una opción, me pregunto si alguna vez después de todo lo que me había pasado desde hace un par de años, lo había sido.
Todo lo que hay dentro de una persona, más bien... todo lo que es una persona... lo que dice ser... ¿es lo mismo que lo que debía ser?
Yo no debería ser esta persona, es decir, si debería ser yo, pero no así. Yo estaba destinada para grandes cosas, debía ser más fuerte, más inteligente... más feliz...
Esos son los pensamientos que me consumen esta noche mientras camino (no sé bien a donde voy) Encendí otro cigarro preguntándome si tal vez la vida sería tan irónica como para matarme de cancer o peor aún dejarme vivir después del modo en que fumo. Tal vez es sólo que es divertido torturarme. Por que hasta ahora a pesar de todo no he cedido, una parte de mi aún se levanta con esperanzas de hacer la diferencia en mi vida, de luchar y de lograr mis sueños... esa parte ha ido disminuyendo últimamente, por un lado eso es bueno, el dolor de los sueños rotos ya no me hace llorar cada 5 min, sin emabargo el dejar de creer en algo, en mi... tampoco me agrada del todo, aunque asi... si dejase de doler no sé si me importaría si quiera.
Estoy evitando a mis amigos esta noche, no quiero que me pregunten por lo que va mal ni tampoco por lo que no va. Sólo quiero caminar y caminar...(sigo sin saber a donde)
Cansada de tanto caminar me senté en una banca del parque menos bonito que he visto, los columpios se mecían en el viento y mi niña interna gritaba que debía subir.
Así que eso hice... me subí a un columpio...
Suavemente empecé a balancearme adelante y atrás con pesadez como quien realmente no quiere estar ahí (en el mundo en general) el viento me azotaba suavemente la cara y de repente pude notar que había estado llorando, las lágrimas habían corrido por mis mejillas sin darme tiempo de notarlas. Una chica vestida de negro en la noche y balanceándose en un columpio no era novedad. Últimamente el índice de depresión era muy alto. Una parte de mi esperaba que alguien llegara corriendo ha decirme "te he estado buscando por todos lados estás bien?" pero sabía que nadie llegaría por que bueno, esto no es un cuento d hadas y en la vida los finales felices no existen, ni los medios ni los inicios.
Comencé a subir más en el columpio...Recuerdo una vez que de niña me di la vuelta en uno por hacerlo demasiado, después de eso..dejé de tratar de subir tan alto..
"no puedes hacer eso"- dijo la niñera- no vas a poder darte la vuelta...bájate.
En ese entonces yo era otra persona... era "quien debía ser"... Así que había dicho las palabras incorrectas. ¿Qué no sabía quien era yo? ¿Cómo se había atrevido a decirme "no puedes"? Nadie! me decía "no puedes" a mi! Nadie...por que yo era..bueno era yo y eso bastaba y sobraba! Yo lo podía todo.
¿Qué no puedo? - grité- mírame!
Y lo había hecho! me había dado la vuelta... claro que me había caido y lastimado y casi roto un brazo.. pero lo había hecho ¿o no? sin importar nada y sin importar las consecuencias yo lo había HECHO, por que yo era esa clase de persona.
A mi nadie se atrevía a decirme "a que no puedes..."
"A que no puedes ser la mejor en clases"
"A que no puedes ganar la carrera"
"A que no puedes encestar"
"A que nunca te va a hacer caso.."
" A que ...."

Yo podía, yo era esa clase de persona.
Ahora... bueno no sé si era quien se supone debería ser o había sido.
Mi mundo se había sacudido y descompuesto y la certeza de mi misma había caido en un abismo donde no conseguía ni ver los destellos del recuerdo.
¿Quien era yo? antes podía contestar eso fácil, decir mi nombre.. pero no era el nombre era como lo decía...lo que había en él. Ahora sonaba tan fácil, ahora ni por mi nombre me decían.... me había inventado uno para cubrir a la persona que ya no era y tener una excusa para no sentirme mal por haber dejado de serlo.. por que yo ya no era "esa" persona... era "esta" y esta podía darse el lujo de llorar y auto compadecerse.
Seguí subiendo en el columpio...
¿Por que hacía esto? ¿Por qué me gustaba torturarme a mi misma..? ¿ A Caso no entendía? ¿Cómo alguien como yo podría valer algo? ¿cómo alguien iba a amarme? ¿Cómo pude creerme todo eso? yo no valía la pena..yo no era ... yo..
me detuve en seco..deje de balancearme y comencé a llorar.
El columpio se detuvo abruptamente y tuve que sostenerme con ambas manos de las cadenas.
¿Qué te pasa, tienes miedo?- dijo una voz interna.
Ahí estaba otra vez, la voz que no podía callar en mi cabeza... que gritaba que me decía...
es que ella es mejor.. no? -
Cállate suplicaba yo, ya basta cállate.
Ya la viste? tú que eres comparado con eso...?!-
cállate! cállate! cállate!
ni si quiera eres capaz de dar la vuelta en un columpio...-
dejé de llorar. Estaba cansada de llorar, el orgullo y la ira se habían juntado y por alguna razón estaba a punto de demostrarle a esa voz que era yo..que....
Me di la vuelta en ese columpio esa noche...si que la di..
y cai al suelo casi de cara y me rompí el labio..estaba raspada, golpeada y herida...
y asi con la sangre en la boca y tirada en la arena de un parque comencé a reirme...
después de reirme como una loca me levanté y me sacudi.. me limpié la sangre de la boca con la muñeca del suéter.
¿Qué no podía? - dije en voz alta- ¿qué no podía?... tienes una maldita idea de quien soy yo?! Yo soy Fáthima! estúpida voz! que me importa si ella es mejor o no! que me importa si nadie puede quererme nunca... para eso estoy yo.. y me basto y me sobro.. a mi NADIE ! me dice que no puedo...por que yo soy.. Fátima...y ya recordé quien se supone que debo ser!

Me arregle el cabello, me calcé los tacones rojos. me limpie la cara, me quite los miedos demás y camine...

Es hora de volver a casa, de empezar....


Por que sigo siendo la chica que se levanta después de un golpe como ese.


Yo sigo siendo la chica que se las puede TODAS.

1 comentario:

alex dijo...

No diré que me paso lo mismo, pero si te entiendo en eso de que dejas de ser alguien, y empiezas a utilizar otro nombre que describe mejor la persona que eres, no se si estoy explicando bien lo que pienso, o si en realidad entendí lo que querías dar a entender. Lo que sí es que me hiciste recordar mis caminatas solitarias por los parques y calles vacías de mi ciudad, y que volví a ser como en realidad era antes, después de muchas cosas. Por cierto, me habría gustado pasar por ese parque ese día que tu estabas por ahí, aunque sea para ayudarte a levantarte o empujarte un poco en el columpio.