miércoles, 11 de mayo de 2011

Fáthima [a la caza de la bruja part 1 ]

Explicar lo que yo sentía por Drake ahora era igual de difícil que tratar de explicar lo que sentía antes. Nuestra relación era rara, caótica, los dos éramos demasiado parecidos y tal vez eso era el problema. Nuestro orgullo, el ego de ser quienes éramos. El era Drake el mujeriego... yo era Fáthima la inalcanzable. Me pregunto cuando dejamos de ser niños, de jugar a eso a ser "los famosos, los mejores, los de los contactos, las fiestas, el desastre.." ¿Cuando dejamos de hacer lo que nos daba la gana hacer?
¿Ese había sido el problema? Nuestras ganas de amarnos, odiarnos y vengarnos. Todo el daño que le hice por Paris, me lo hizo el a mi con quien se le cruzó en el camino, alguna vez se enamoró de alguien más y a mi se me rompió el corazón... ¿pero quien era yo para reclamar algo? yo y mi aferración mental a que el niño bueno de la historia era Paris.
Creo que caminar por Paris me hacía pensar cosas, me hacía querer cosas...
Las calles estaban algo bulliciosas y mis pies hacían un ligero sonido por el agua de lluvia que aún no se evaporaba. Mi cabeza estaba concentrada en la misión, o lo había estado hasta que pasé mis ojos por alguien que me recordó a Drake.
Al fin tras mucho caminar (por que di mil vueltas hasta que recuperé mi concentración) llegué a un estrecho callejón que me conducía a una vieja casa. Nadie podía ver esa casa, nadie "totalmente humano" es decir.
Yo podía verla, los guardianes, los ángeles y los demonios podían verla..¿me explico?
Después de trazar una estrella simple encerrada en un circulo y una linea en forma de u debajo la puerta de la casa se abrió con un crujido y logré entrar.
Había polvo por todos lados y telarañas, tome unas velas negras que estaban en la repisa más cercana y las encendí. El lugar olía a moho y a un montón de olores más, muchos de ellos desagradables.
Camine por la habitación con el sonido de mis pasos sobre la madera vieja y me di cuenta de que no parecía la casa de una bruja en lo absoluto. No había caldero gigante, ni escobas, ni sombreros puntiagudos. En su lugar había lo que pudo haber sido una hermosa sala de estar cerca de una cocina simple con platitos decorados con flores. La sala de estar mostraba la puerta a un baño y luego una puerta que se bajaba para crear unas escaleras, subí por ellas y casi caigo cuando uno de los peldaños colapsó. Llegué por fin arriba y me di cuenta de que había tres habitaciones una mediana que parecía ser de huéspedes, una pequeña que era otro baño y finalmente una habitación más grande que debió haber sido la de "ella".
El lugar era grande pero pensé que si debía empezar por algún lugar es por donde ella dormía.
Entre en la habitación y la puerta se vino un poco abajo, camine por el polviento sitio donde una vez una "bruja" había vivido. Por alguna razón el lugar se me hacía acogedor, en algún tiempo debió ser ..."lindo". La cama estaba deshecha y las cobijas rasgadas y viejas, el paso del tiempo no perdonaba, pronto no seríamos nada...como todo esto....nada. Revisé todo lo que había en la habitación, las cosas se deshacían en mi dedos, un armario lleno de vestidos casi se desintegra y los zapatos parecían de tierra, abrí los cajones, nada.. había joyas... bonitas. No muchas. Un corazón de algo que parecía ser esmeralda, unos anillos de rubi, un collar de rubis... y finalmente un anillo de diamantes, parecía ser una anillo de compromiso... así que las brujas se casan ¿eh?
tome las joyas y las metí en mi gabardina, no sé por que lo hice... no era que necesitara dinero, o que tuviera tiempo o eventos donde lucir las joyas... pero... por alguna razón me sentí atraída a ellas, me puse el anillo de diamantes... en el dedo... ¿alguna vez si hubiera tenido una vida normal alguien me habría preguntado a mi...?
Me reí, se notaba que mi parte de niña creyendo en princesas seguía ahí en alguna parte.
Y entonces la oí o más bien la vi, me vi.. nos vi.
Hizo un dibujo con su dedo y yo me apresuré a trazarlo con sangre una tabla de la pared se desprendió y lo encontré... el grimorio, el diario... el todo de una bruja. Encuadernado en lo que parecía piel rojo vino con un símbolo de plata que tenía una corona, rosas y espadas. Cerrado, se necesitaba un hechizo para abrirlo.
En mi cabeza aparecieron imágenes de nuevo, todas como en una especie de película a alta velocidad. Y entonces supe lo que debía hacer primero.Salir de ahí, si Drake sabía de esta misión muy probablemente ya estaba tras de mi. Baje las escaleras y di ua última mirada a toda la casa, parecía que me había llevado lo que más importaba. Corrí todas las calles de regreso , sentía que el corazón me iba a estallar podía ver imágenes en mi cabeza de la vieja Paris, veía fuego, gente detrás de mi... recuerdos demasiado nítidos como para no ser míos.
Llegué a mi departamento. Y Corrí a mi alacena.. saqué todas las velas que tenía (mencioné que alguna vez siendo niña practiqué los métodos wiccanos? bien de ahí mi obsesión por las velas, eso y que me gustan) cree un círculo de velas moradas, me paré dentro del circulo con una daga de plata lavada en agua con sal de mar y recité en latin como si fuera algo simple: exsolûtum cum sanguis. Me corte la palma de la mano con la daga y dejé que las gotas de sangre escurrieran de su filo al sello de plata, una a una cayeron y a la séptima gota las velas se apagaron y el grimorio se abrió.

Lo que alguna vez hubo entre dos personas es un lazo de existencia, las almas se dividen y se juntan, las partes de tu alma están por ahí en el mundo esperando encontrarse, es a lo que llamamos "un alma gemela" uno de los pocos errores de esto es que bueno, puedes hallar más de una parte de tu alma en la misma vida, ¿si te dieran a escoger entre un brazo y una pierna que elegirías? creo que depende de si eres pintor o alguien que corre en una pista. Pero ese no es el punto ahora, una alma viaja por el mundo de la existencia hasta que se perfecciona lo suficiente como para entrar al paraíso, es decir "casi alcanza la perfección", otras almas bueno prefieren quedarse por que ¿cómo decirlo? el paraíso es perfecto, pero hay cierta felicidad en la imperfección de la mortalidad terrestre. Tu alma renace en otro cuerpo, a través de ese espacio entre tiempos, entre segundos, años, milenios, décadas, sueños, columnas y callejones. Cuando dos almas se encuentran en una vida y se aman se reencuentran en la otra, en realidad no es que puedas conocer al mundo entero, siempre te topas con las mismas esencias tarde o temprano, es como tu área, tus pedazos de alma, de vida, de existencia.

Pero me desvíe de repente, el punto es que el grimorio se abrió. Y con él un millón de cosas que hubiera preferido no saber, o mejor dicho... recordar.

No hay comentarios: