domingo, 20 de mayo de 2012

Ciudad diminuta.

No sé si lo extraño o no, el mundo solía ser tan pequeño.
Siempre dije odiar el lugar donde vivía, que lo que más quería era salir de allí, que a la primera oportunidad me iba a ir y no iba a mirar atrás.
De verdad era lo que quería, no bromeaba, pero no me daba cuenta tampoco de lo que significaba: dejar personas atrás; personas que eran mis amigos, mi familia, mi vida.
No sé si lo extraño o no, él momento en que importaba ir a tal o cual evento "social" porque yo era "conocida", por que era "importante". Me dejó de interesar ser conocida mucho antes de salir de esa ciudad... pero ahora que no estoy en ella me pregunto que habría pasado si hubiera hecho algo diferente, si me hubiera importado mas estar rodeada de gente que supiera mi nombre...
Habría sido una completa estupidez. Si incluso las personas que pensé estarían allí para mi sin importar que me dieron la espalda... las otras personas que sólo sabían mi nombre y que yo era "importante" me habrían acuchillado sin pensarlo dos veces...
Era una ciudad tan pequeña, mi enemigo era amigo del amigo de mi amigo. No había manera de no topar en un callejón sin salida, de sentir las pisadas detrás de mi. Por alguna razón (más bien ninguna) muchas personas me detestaban, muchas personas querían verme llorar (y lo hicieron). Me pregunto si alguna vez alguien se dió cuenta de que no tenía sentido, de que jamás les hice nada, de que puede que en algún momento fuera "alguien" pero ... (agréguese risa aquí) era una ciudad diminuta!... era un mundo diminuto! en pasos predeterminados, todo siempre era lo mismo (incluso las personas que me querían ver mal hacían los mismos planes una y otra vez..) era algo totalmente fuera de lugar! algo sin sentido!...
Ahora que lo veo sólo puedo pensar: ¡que estupidez!, yo preocupándome por cosas diminutas, por enemigos diminutos... por una ciudad diminuta...y ahora tengo todo este nuevo mundo que puede verme diferente, que puede preocuparse de verdad por ver quien soy y no por lo que ellos creen o les dijeron que soy, es verdad... nadie me conoce.... pero el punto no es ser una persona conocida... si no alguien que valga la pena conocer.

Mis amigos (los de verdad) van a estar conmigo no importa si me cambio de planeta y cuando vuelva a verlos será como si no hubiera pasado un sólo día.

Adiós ciudad diminuta con enemigos diminutos; nunca valió la pena preocuparme tanto... ahora menos.


(Y no, no extraño la repetición de pasos en un mundo predeterminado donde siempre había alguien tratando de acuchillarme sin razón)

(Por cierto... no perdí... así que Ja!, gané y encima salí de ese lugar tóxico)



Adiós ciudad diminuta de enemigos diminutos que creen que viven en un mundo más grande de lo que en realidad es.

jueves, 17 de mayo de 2012

No es y ya, no hay nada más que se pueda hacer.



No pretendo salvar al mundo esta vez, ni a mi tampoco... no quiero más, ni de ti ni de nadie.



Sólo quiero dormir.