domingo, 21 de mayo de 2017

Ya no.

Yo ya no escribo.
Más importante: yo ya no sueño-


Tengo un plan, esta allí trazado, finalmente sigo una línea y una norma y no espero que una de mis ilusiones un día se haga realidad.
Yo ya no pienso.

Ni el pasado ni en lo que podría ser de mi futuro. Por que creo que asi es mejor, sin tantas voces en mi cabeza, sin tantos desordenes y problemas.

Yo ya no grito.
Por que nadie nunca escuchó y finalmente se me cansó la garganta. Por que he cometido errores y al fin estoy alineada con el karma. Por que ya no debo nada, por que ya no me deben nada. Por que finalmente me convertí en la mala persona que aparentaba ser y no se siente mal pero tampoco bien.
No se siente.

Yo ya no escribo.
Por que ya no me sale bien y ahora que lo pienso tal vez nunca tuve talento alguno para empezar, otro de esos sueños a los que me aferraba como esperando que algo fuera a pasar, que a alguien le importara, que alguien leyera, que alguien dijera algo. Por dios... ya han pasado mas de 10 años.

Yo ya no sueño.
Yo ya no escribo.
Yo ya no lloro como antes, a mi ya no me duele... a mi ya no me duele..
A mi ya no me importa ser delgada, a mi ya no me importa no entrar en mi vestido negro, a mi ya no me importa nada....ya no.



ya no escribo.

viernes, 27 de enero de 2017

Te doy una tormenta por que es más fácil que darte luz.

Por que hay cosas destinadas a permanecer en las sombras y en memorias fracturadas por remordimiento. Como rosas de chocolate derritiéndose al fuego de emociones nunca llevadas acabo.

Gracias por caminar en mis calles de lluvia, si hubiera sabido que estabas en ellas te habría prestado un paraguas, yo sé que tan largas pueden ser mis avenidas en la noche y cuantas de mis pesadillas las habitan.

Pero te regalo una tormenta, por que en la destrucción también hay belleza, en el terminar un ciclo para que al día siguiente salga el sol. Aunque eso signifique perder unas cuantas rosas de chocolate en el camino.

Te regalo una tormenta... y un mar de posibilidades.